La sonda Messenger acabó su misión estrellándose en la superficie de Mercurio; el planeta que ha investigado durante cuatro años, entre los descubrimientos realizados, la sonda de la NASA determinó la composicón e historia geológica del planeta más cercano al Sol y uno de los que entrañan más misterios para los científicos; la nave, de casi media tonelada en la Tierra, iba a una velocidad de 14.000 kilómetros por hora.
Dado que la nave, sin combustible, no podía efectuar las correcciones de órbita imprescindible para mantenerse mucho tiempo en vuelo, habría acabado chocando con la superficie de Mercurio pero incontroladamente, los expertos prefirieron planear su suicidio en un momento exacto para tener la oportunidad, en el futuro, de buscar el cráter producido por el impacto y poder analizar el antes y el después del choque para intentar desvelar información acerca del terreno que habrá quedado expuesto.
Desde que se puso en órbita de Mercurio, el 17 de marzo de 2011, la Messenger dio 4.105 vueltas alrededor del pequeño planeta captando información científica.
Entre los muchos logros de la Messenger, la NASA destaca que ha permitido determinar la composición de su superficie, revelar su historia geológica, descubrir su campo magnético interno y verificar que hay depósitos de agua helada en los cráteres de las regiones polares que están permanentemente a la sombra.
Fuente: elpais.com - euronews.com
wdm.
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