Según un comunicado oficial difundido, el ejército israelí reconoció que uno de sus soldados destruyó una estatua de Jesucristo en la localidad de Deir Siryan, en el sur de Líbano.
La admisión se produjo tras la publicación de un informe del diario Haaretz, que reveló la existencia de un video en el que se observa al militar dañando la figura religiosa dentro de la mencionada localidad, sin que se precisaran las circunstancias ni el momento exacto del incidente.
En su declaración, la institución castrense señaló que, tras un análisis preliminar de las imágenes difundidas, se confirmó que el responsable es un soldado desplegado en el sur del Líbano.
Fuente: sana.sy/es
wdm.
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