La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió sobre el agravamiento de la crisis humanitaria en Líbano como consecuencia de los continuos ataques israelíes y el desplazamiento masivo de la población, e instó a garantizar el acceso sostenido de la ayuda y el cese de las hostilidades.
La representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Líbano, Anandita Philippos, informó que el número de desplazados asciende a alrededor de 1,4 millones de personas, lo que equivale a más del 20 por ciento de la población del país.
Según la funcionaria, entre los desplazados se encuentran unas 16 mil mujeres embarazadas que enfrentan crecientes dificultades para acceder a servicios de salud, debido a los efectos del conflicto sobre la infraestructura sanitaria, además Philippos explicó que mujeres y niñas representan más de la mitad de la población desplazada y señaló que el país registra una de las tasas de desplazamiento más elevadas del mundo.
La representante del UNFPA indicó que los ataques aéreos israelíes en el sur del Líbano han causado daños en hospitales y centros de salud, lo que agravó la crisis del sistema sanitario y agravó el acceso de la población a la atención médica; ante esta situación, el organismo de Naciones Unidas ha recurrido a clínicas móviles para asistir a las comunidades afectadas, aunque advirtió que estos servicios no pueden sustituir la atención especializada requerida por numerosos pacientes.
Philippos reiteró el llamado a mantener el flujo de ayuda humanitaria y a poner fin a las hostilidades, al tiempo que alertó sobre las limitaciones financieras que enfrenta la respuesta internacional y precisó que la ONU lanzó un llamamiento urgente por u$s 25 millones para atender las necesidades más inmediatas, pero reconoció que los recursos disponibles siguen siendo insuficientes.
También advirtió que una reducción adicional del financiamiento obligaría a recortar servicios esenciales, incluidos los de salud materna, trabajo social y protección.
El organismo internacional recordó además que el pasado 5 de abril presentó un nuevo plan de respuesta humanitaria para Líbano por valor de u$s 331,5 millones, destinado a apoyar a la población afectada por el conflicto.
De acuerdo con Naciones Unidas, pese al alto el fuego anunciado el 17 de abril, los bombardeos israelíes sobre territorio libanés continúan de manera cotidiana, mientras prosiguen las órdenes de evacuación para localidades del sur del país y las operaciones militares que han provocado nuevas víctimas y daños a la infraestructura civil.
Fuente: sana.sy/es
wdm.
0 Comentarios