Bajo la consigna de reactivar el plan de lucha ante el estancamiento de las negociaciones salariales, los gremios docentes llevarán adelante un nuevo paro provincial de 24 horas este jueves 18 de junio; la medida de fuerza fue ratificada tras una votación virtual en la que participaron más de 5.500 educadores pertenecientes a 30 distritos de la provincia de Buenos Aires.
La huelga es impulsada en bloque por la Asociación de Maestros de la Provincia de Buenos Aires (AMPBA) en sintonía con las seccionales disidentes a la conducción central de SUTEBA, las cuales se nuclean en la Lista Multicolor del gremio docente.
La medida de fuerza se inscribe en el marco de una Jornada Nacional de Lucha convocada por sindicatos de base de distintas provincias y representa un abierto desafío a la gestión de Axel Kicillof, desmarcándose de la tregua administrativa que sostienen los gremios del Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB).
El detonante del paro de este jueves fue el resultado de la última audiencia paritaria celebrada la semana pasada en la sede central del Ministerio de Trabajo bonaerense.
El encuentro, que sentó en la mesa a los representantes de las carteras de Hacienda, Trabajo, Empleo Público y la Dirección General de Cultura y Educación junto al Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), concluyó sin ninguna oferta de incremento salarial concreto para el personal de las escuelas.
La decisión del Gobierno provincial de no llevar un porcentaje a la mesa técnica fue leída por los sectores más combativos como una maniobra de dilación sistemática y aplicada en otros momentos que se agrava en un contexto donde el costo de vida presiona los salarios de los trabajadores del sector.
En lugar de avanzar sobre los haberes de junio y fijar las pautas para la segunda mitad del año, el Ejecutivo se limitó a informar una actualización del 30% en los topes y montos correspondientes a las asignaciones familiares, una respuesta considerada insuficiente en arco sindical del sector.
La falta de respuestas del Estado provincial contrasta con la abultada agenda de reclamos que el frente sindical, integrado por SUTEBA, FEB, SADOP, AMET, UDOCBA y UDA, unificó en la última mesa de negociación colectiva.
El pliego del FUDB exigía una recomposición salarial urgente antes del cierre de las liquidaciones de junio, combinada con las siguientes demandas estructurales:
* Protección ante la violencia institucional:
La aplicación efectiva del Acuerdo de Resguardo y Reparación para intervenir ante situaciones de violencia dentro de los colegios y resguardar la integridad de los trabajadores de la educación.
* Derecho a la desconexión laboral:
Garantizar por vía regulatoria que los docentes y auxiliares no sean requeridos ni intimados a responder directivas fuera de su jornada de trabajo mediante WhatsApp, correos o canales informales digitales.
* Defensa de la caja previsional:
Frenar el impacto de las reformas jubilatorias que el FMI promueve a nivel nacional, blindando la autonomía del Instituto de Previsión Social (IPS) y el sistema de jubilación bonaerense.
* Infraestructura y salud:
Soluciones inmediatas a los crónicos fallos en las prestaciones médicas y coberturas de la obra social IOMA, junto a la regularización informática del sistema de licencias médicas y la aplicación del Decreto 900.
* Estabilidad laboral:
Finalización del proceso de titularización en las escuelas de Educación Técnica y la firma definitiva del Convenio Colectivo de Trabajo para la actividad.
Fuente: mundogremial.com
wdm.
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