La autopartista Crucianelli SRL cerró este lunes de manera sorpresiva su planta ubicada en barrio Cabildo, en la ciudad de Córdoba y dejó sin trabajo a una veintena de operarios que, al presentarse a cumplir su jornada laboral, encontraron los portones de la fábrica soldados y sin ninguna notificación previa por parte de la empresa.
El cierre es el desenlace de un prolongado proceso de deterioro que la empresa arrastraba. La pérdida de contratos con terminales automotrices, la falta de inversiones, el bajo nivel de producción y una estructura de costos cada vez más pesada terminaron por volver inviable la continuidad de una pyme que durante décadas integró la cadena de proveedores del sector automotor argentino.
Los trabajadores aseguraron que el viernes habían cumplido normalmente con su jornada laboral de ocho horas y que nadie les comunicó que la empresa cesaría sus actividades. Al regresar el lunes, la sorpresa fue total.
Uno de los empleados de la autopartista manifestó: "Hoy llegamos y nos dimos con los portones soldados, cosa que nos sorprende a mí y a los 20 trabajadores que estamos acá; no tuvimos ninguna notificación"; entre los trabajadores afectados hay operarios con más de 30 años de antigüedad, algunos de ellos con 36 años de servicio dentro de la empresa.
Desde la Unión Obrera Metalúrgica señalaron que el conflicto no comenzó con el cierre de la planta, la empresa ya venía acumulando importantes atrasos en el pago de salarios y otras obligaciones laborales: "Se debe el aguinaldo, una quincena y otros montos; hay trabajadores que fueron enviados de vacaciones sin cobrar".
Fuente: mundogremial.com
wdm.
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