El Gobierno nacional eliminó los trámites para agilizar la importación de alimentos

Bajo la premisa de reducir la burocracia comercial y abaratar los costos operativos, el Gobierno puso en marcha un régimen simplificado que agilizará la importación de alimentos, aditivos y materia prima para el sector; la medida quedó formalizada a través del Decreto 697/2026, publicado hoy en el Boletín Oficial. 
La norma, avalada por el presidente Javier Milei junto a los ministros Diego Santilli, Luis Caputo y Mario Lugones, exime a los productos que cuenten con certificación sanitaria en países homologados o bajo pautas del Codex Alimentarius (FAO/OMS) de tramitar su registro previo en el Código Alimentario Argentino. 
A partir de ahora, para ingresar bienes terminados, insumos o envases al mercado nacional, los operadores solo deberán presentar una declaración jurada junto con el certificado de libre venta otorgado por el país de origen, la regulación prohíbe explícitamente a las autoridades locales demandar exigencias extra. 
En el plano institucional, la reforma redefine competencias, por lo que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) asumirá la fiscalización directiva, el control fronterizo y la supervisión de establecimientos, mientras que el Ministerio de Salud conservará la rectoría normativa general. 
Un aspecto central del nuevo procedimiento es la fijación de un tope máximo de 30 días para resolver los trámites; cumplido ese lapso sin pronunciamiento oficial, la comercialización quedará habilitada de manera implícita. 
El ordenamiento se completa con la vigencia nacional e indefinida de los carnets para manipuladores de alimentos y la creación de una Base Única de Datos que centralizará registros de laboratorios e inspecciones. 
Desde la administración nacional fundamentaron el cambio al precisar que el esquema normativo previo derivaba en una “asimetría” desfavorable para la industria local, la cual enfrentaba trabas para abastecerse de componentes que sí ingresaban al país incorporados en productos finales. 
Aunque el Gabinete confía en que la apertura favorecerá la competitividad y la llegada de tecnología, sectores sanitarios e industriales mantienen reservas respecto del alcance de los controles microbiológicos y de calidad bajo esta modalidad. 
Fuente: Gobierno Nacional 
wdm.

Publicar un comentario

0 Comentarios