Las autoridades israelíes emitieron una orden militar para confiscar 375 hectáreas de tierra en las gobernaciones palestinas de Ramala y Al-Bireh, en Cisjordania, con el argumento de ampliar una base militar en la zona.
La agencia palestina WAFA citó a la Comisión de Resistencia al Muro y los Asentamientos, según la cual los terrenos afectados comprenden áreas no registradas, parcelas y caminos ubicados entre ellas.
La Comisión explicó que, aunque las órdenes de confiscación no transfieren formalmente la propiedad de las tierras, privan a sus dueños del derecho a utilizarlas y disponer de ellas, al colocarlas bajo control militar israelí directo.
El organismo señaló que la medida forma parte de la expansión de la infraestructura militar vinculada a la protección de los asentamientos israelíes y sus perímetros de seguridad.
Asimismo, advirtió que esas decisiones trasladan a los propietarios palestinos las consecuencias de la continua expansión de los asentamientos y restringen cada vez más su acceso a tierras y recursos.
Las autoridades palestinas denuncian un incremento de las confiscaciones de terrenos y de la expansión de asentamientos en Cisjordania, en paralelo con ataques de colonos y medidas israelíes para ampliar su control sobre tierras y recursos hídricos palestinos.
Fuente: sana.sy/es
wdm.
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