La Comisión Permanente Independiente de Derechos Humanos de la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) condenó enérgicamente la escalada de violencia perpetrada por colonos israelíes ilegales contra civiles palestinos en todo el territorio palestino ocupado, especialmente en Cisjordania, incluida Jerusalén Este.
Estos ataques han provocado muertes, heridos, desplazamientos masivos y la destrucción generalizada de viviendas, tierras agrícolas, lugares de culto e infraestructura esencial.
La Comisión expresó su profunda preocupación por los informes que indican el desplazamiento de más de 3800 palestinos, casi la mitad de los cuales son niños, como consecuencia de la violencia de los colonos, las demoliciones y los desalojos forzosos, lo que refleja un patrón sistemático de intimidación y agresión destinado a obligar a los palestinos a abandonar sus tierras y facilitar su confiscación.
La situación en Cisjordania exige medidas inmediatas, pues el silencio y la impunidad solo conducirán a más violencia, desplazamientos y anexiones ilegales. Israel, como potencia ocupante, está obligado por las disposiciones del Cuarto Convenio de Ginebra, el Reglamento de La Haya y el derecho internacional de los derechos humanos aplicable.
La Corte Internacional de Justicia, en su dictamen consultivo del 19 de julio de 2024, afirmó la ilegalidad de la presencia israelí en el territorio palestino ocupado.
Asimismo, concluyó que la violencia de los colonos y la inacción de Israel para prevenir o castigar los ataques crean un entorno coercitivo que propicia el desplazamiento de los palestinos y la consolidación de la anexión ilegal.
Los asentamientos israelíes ilegales constituyen una grave violación de los derechos de los palestinos a la vida, la seguridad, la igualdad, la vivienda, la salud, la educación, la propiedad y la libertad de circulación, y socavan su derecho inalienable a la autodeterminación.
La continua expansión de los asentamientos, la confiscación de tierras y el desplazamiento forzado consolidan la anexión de facto del territorio palestino y amenazan el establecimiento de un Estado palestino soberano, independiente y geográficamente contiguo, con Jerusalén Este como su capital.
La Comisión reiteró su inquebrantable solidaridad con el pueblo palestino e hizo un llamamiento a la comunidad internacional, en particular al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y a las Altas Partes Contratantes del Cuarto Convenio de Ginebra, para que adopten medidas urgentes y eficaces para proteger a los civiles palestinos, garantizar la rendición de cuentas y asegurar el cumplimiento del derecho internacional y de las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas, incluida la Resolución 2334 del Consejo de Seguridad de 2016.
Fuente: Comisión Permanente Independiente de DDHH de la Organización para la Cooperación Islámica
wdm.
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