La Fiscalía General de Siria solicitó este martes la pena de muerte para Atef Najib, ex jefe del Departamento de Inteligencia Política en la provincia de Deraa, en el sur de Siria, durante la octava sesión de su juicio ante el Cuarto Tribunal Penal de Damasco.
El tribunal, presidido por el juez Fakhr al-Din al-Aryan e integrado además por los magistrados Abdul Hamid al-Hamoud y Hussam Abdul Rahman, decidió aplazar la audiencia hasta el próximo 11 de agosto para continuar con el proceso judicial y emitir posteriormente su fallo.
Durante la sesión, el tribunal escuchó los argumentos de la Fiscalía, el Ministerio Público y la defensa, además de las declaraciones finales del acusado, antes de remitir el expediente para su estudio y resolución.
En sus alegatos, la Fiscalía solicitó la condena de Najib y de otros acusados prófugos mencionados en el expediente, entre ellos Bashar al-Assad y Maher Al-Assad, por cargos de asesinato, tortura, detención arbitraria y malversación de fondos públicos.
El Ministerio Público sostuvo que las pruebas presentadas durante el proceso son “coherentes y consistentes” y reclamó la aplicación de las penas máximas previstas por la legislación siria y las normas internacionales, incluida la pena capital por ahorcamiento.
El equipo de la Fiscalía pidió al tribunal que condene a Najib y a sus colaboradores por crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra relacionados con prácticas sistemáticas de tortura y privaciones reiteradas de libertad.
Asimismo, reclamó condenas por asesinato premeditado, homicidio intencional de varias personas, muerte de menores de 15 años, así como asesinatos cometidos bajo tortura y tratos crueles.
La Fiscalía también solicitó que los acusados sean declarados responsables de incitación al asesinato y tortura con resultado de muerte, además de obligarlos a pagar una indemnización conjunta por los daños materiales y morales ocasionados a las víctimas, cuya cuantía deberá determinar el tribunal.
Durante la audiencia, el fiscal estatal presentó un memorándum de dos páginas, mientras que la defensa entregó un documento de doce páginas en el que solicitó la aplicación estricta de la ley.
Najib, primo de Bashar al-Assad, dirigió la rama de Seguridad Política en Deraa al inicio de la Revolución en 2011 y es acusado de responsabilidad directa en campañas de represión y detenciones en esa provincia, incluida la detención de menores en marzo de ese año.
Entre los cargos que se le atribuyen figuran asesinato, tortura y detención arbitraria, participación en la represión de manifestaciones mediante el uso de munición real, responsabilidad por hechos ocurridos en la mezquita Omari de Daraa y acusaciones de asesinatos sistemáticos y torturas contra detenidos en centros de reclusión.
El juicio contra Atef Najib comenzó el pasado 26 de abril como parte de un proceso destinado a esclarecer los hechos, garantizar justicia para las víctimas y establecer responsabilidades mediante procedimientos judiciales.
Fuente: sana.sy/es
wdm.
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