La demolición de tierras agrícolas, la tala de árboles y la destrucción de fuentes de agua se intensificaron desde comienzos de año en Cisjordania, en paralelo con la expansión de asentamientos y carreteras de circunvalación.
Un informe de la agencia palestina WAFA advirtió este martes que esas acciones afectan no solo las zonas directamente intervenidas por maquinaria pesada, sino también extensas áreas agrícolas debido a la destrucción de pozos, el corte de redes de agua y las restricciones impuestas al acceso de los agricultores.
Según el reporte, esas medidas reducen la productividad de los cultivos, amenazan el sustento de miles de familias y agravan los riesgos para la seguridad alimentaria de la población palestina.
En la gobernación de Jenín, al norte de Cisjordania, las operaciones de demolición y desmonte dañaron durante los últimos meses tierras cultivadas y árboles frutales en varias localidades, entre ellas Zububa, donde el agricultor Munir Abu Bakr perdió cerca de 50 dunams sembrados con olivos y hortalizas, tanto de regadío como de secano, además de un pozo artesiano destruido.
Las autoridades locales de Zububa indicaron que alrededor de 500 dunams fueron arrasados durante el último año, incluidos unos 300 dunams plantados con cerca de tres mil olivos, algunos de ellos centenarios.
Según los datos de la gobernación, éstos indican que más de 500 dunams cultivados con olivos resultaron afectados en varias aldeas desde finales de 2025, mientras que solo en julio fueron arrancados mil 51 árboles.
Fuente: sana.sy/es
wdm.
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