Unas 1.800 personas tuvieron que abandonar sus viviendas entre la noche del jueves y la mañana de este viernes a causa de un incendio forestal declarado en Düren, en el oeste de Alemania, que ha afectado unas 300 hectáreas y se acercó peligrosamente a áreas habitadas.
Las autoridades locales señalaron, según informó AFP, que las llamas se encuentran a unos 200 metros de un barrio de Hürtgenwald, localidad próxima a la frontera con Bélgica; alrededor de 300 efectivos y un helicóptero participan en las labores de extinción, a las que está previsto incorporar otros dos aparatos.
Asimismo, dos vehículos blindados del Ejército alemán colaboran en la operación, mientras se han habilitado cortafuegos para evitar que las llamas vuelvan a propagarse.
En Francia, el incendio declarado el jueves en un bosque de pinos de Las Landas, en el suroeste del país, continuó avanzando durante la noche y ha quemado unas 1.100 hectáreas.
El jefe de los servicios locales de bomberos, Arnaud Fabre, afirmó a AFP que el fuego se encuentra “prácticamente bajo control”, favorecido por el descenso nocturno de las temperaturas y el aumento de la humedad.
No obstante, advirtió del riesgo de nuevos focos con el regreso del intenso calor, ya que para este viernes se esperan temperaturas de hasta 36 grados durante la tarde.
Fuente: sana.sy/es
wdm.
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