Brasil recurre a drones, sensores, inteligencia artificial y genética vegetal para anticipar los efectos de la sequía, las altas temperaturas y las enfermedades en los cultivos, en una nueva etapa de la agricultura de precisión orientada a elevar la productividad y hacer más sostenible la producción de alimentos.
La combinación de tecnologías digitales con investigación genética permite detectar alteraciones fisiológicas y bioquímicas en las plantas antes de que los daños sean visibles a simple vista, una herramienta de creciente importancia para Brasil ante una mayor variabilidad de las condiciones climáticas.
Uno de los investigadores brasileños que trabaja en esta frontera tecnológica es Paulo Eduardo Teodoro, profesor de la Universidad Federal de Mato Grosso do Sul (UFMS), quien recibió en 2026 el Premio Fundación Bunge en la categoría Juventud por sus investigaciones sobre agricultura tropical sostenible en condiciones de estrés térmico e hídrico.
Su trabajo integra genética vegetal, mejoramiento de cultivos, agricultura digital, sensores remotos, estadística e inteligencia artificial para identificar de manera temprana los efectos de la falta de agua y las altas temperaturas en productos como soya, maíz y algodón.
Teodoro explicó a Xinhua: "Buscamos detectar alteraciones que muchas veces todavía no son visibles a simple vista y cuanto antes identificamos un problema, mayores son las posibilidades de minimizar las pérdidas"y agregó que la tecnología emplea sensores instalados en drones capaces de captar información sobre las condiciones bioquímicas y fisiológicas de las plantas; los datos son procesados posteriormente mediante modelos computacionales que permiten identificar patrones asociados al estrés y seleccionar ejemplares con características de mayor resistencia.
El investigador afirmó que "Es una herramienta que permite evaluar miles de plantas de forma rápida, con alta precisión y a gran escala", además la inteligencia artificial amplía además la capacidad de analizar características que mediante métodos convencionales pueden resultar difíciles o costosas de medir y destacó que estas herramientas ya permiten detectar enfermedades, identificar plantas dañinas y localizar plagas dentro de una plantación.
La investigación de Teodoro busca desarrollar herramientas que permitan anticipar las consecuencias de condiciones climáticas adversas y seleccionar variedades capaces de mantener su productividad utilizando de manera más eficiente los recursos disponibles.
La apuesta tecnológica cobra especial relevancia para Brasil, uno de los principales productores y exportadores agrícolas del mundo, que enfrenta el desafío de incrementar la producción sin ampliar en la misma proporción la superficie cultivada.
En ese escenario, la agricultura digital ofrece herramientas para utilizar con mayor precisión recursos como el agua y los fertilizantes, al tiempo que permite obtener información detallada sobre las condiciones de los cultivos.
Fuente: xinhuanet.com
wdm.
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