El Sindicato de Camioneros entró en un conflicto de gran escala con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que amenaza con la paralización de la recolección de residuos.
En el marco de una multitudinaria asamblea de la Rama Recolección y Barrido, el secretario adjunto de la organización, Pablo Moyano, junto al secretario gremial Marcelo Aparicio, anunció el inicio de un plan de lucha para defender el cobro de las indemnizaciones ante el inminente recambio del servicio de higiene urbana.
La medida central contempla una movilización de más de 20 mil recolectores hacia la Jefatura y la Legislatura porteña el próximo lunes 5 de octubre, coincidiendo con la audiencia pública que tratará el pliego de licitación para el período 2028-2038.
El motivo del enfrentamiento es la intención del Ejecutivo porteño, que encabeza Jorge Macri, y de sectores de la Legislatura de derogar la costumbre laboral conocida en el ámbito gremial como la "Ley Moyano".
Esta práctica, aplicada de forma ininterrumpida desde la gestión de Fernando de la Rúa en la década del noventa, establece que cada vez que vence la concesión de recolección de basura, la empresa saliente, o en su defecto el Estado porteño, debe abonar la indemnización por antigüedad a la totalidad de los empleados, aun cuando la firma entrante absorba a todo el personal sin interrupción del vínculo laboral.
Ante el diseño del nuevo pliego sin esta cláusula y la presentación de un proyecto del legislador Facundo Del Gaiso para eliminar dicha erogación, Camioneros decidió salir al cruce en defensa de unos 6.000 recolectores que se desempeñan en el ámbito de la Capital Federal.
Durante la asamblea, Moyano transmitió el respaldo directo de la conducción del gremio al remarcar que traía "el saludo de Hugo (Moyano), que está muy preocupado por esta situación"; en esa línea, el dirigente apuntó contra la orientación económica de la administración de Macri y Milei: "Este Gobierno gorila, no solamente de Milei, sino también el de la Ciudad de Buenos Aires, donde lo primero que hacen es querer ajustar los salarios de los trabajadores".
Al profundizar sobre el compromiso de la cúpula de Camioneros respecto al conflicto, Moyano ratificó la posición del gremio en relación con el pago de la antigüedad acumulada.
En su mensaje a la tropa de recolectores, remarcó: "El compromiso de Hugo, de Pablo y de Feúcho es que se tiene que pagar las indemnizaciones totales"; asimismo, el dirigente advirtió sobre el trasfondo de las decisiones administrativas en los pliegos y apuntó hacia la dirigencia política que avaló modificaciones legislativas a nivel nacional: "están avalados por la reforma laboral que votaron los hijos de puta de los senadores y diputados peronistas.
A fin de frenar el avance del proyecto en el ámbito de la Ciudad, el referente sindical detalló el cronograma de acción que combinará trámites formales con presencia masiva en las calles; al respecto, el dirigente gremial precisó: "Vamos a hacer todas las cosas que tengamos que hacer, presentar la carpeta, petitorios, todas esas cosas que son administrativas, pero hay que presentarlo el día que se trate, el 5 de octubre"; en ese contexto, apeló a la contundencia de las bases y enfatizó: "El día lunes que es la primera audiencia pública tenemos que ser 20 mil trabajadores en la municipalidad".
Moyano reivindicó el rol social que tuvo la actividad durante la crisis sanitaria y argumentó por qué el sindicato considera irrenunciable el reconocimiento económico de la antigüedad de los operarios y recordó el esfuerzo del personal y señaló: "A nosotros nadie nos regaló nada, lo conseguimos en la calle y luchando. Estos hijos de puta tienen que entender que muchos de ustedes y muchos compañeros que hoy ya no están lamentablemente, fueron esenciales en la pandemia. Cuántos compañeros quedaron en el camino y lo van a tener que reconocer con el pago de las indemnizaciones".
Fuente: mundogremial.com
wdm.
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