La Santa Sede confirmó que el sacerdote argentino Carlos Miguel Buela, fundador del Instituto del Verbo Encarnado (IVE), cometió abusos contra varias personas; el Vaticano llegó a esta conclusión luego del correspondiente proceso canónico y ordenó que esta realidad, que lleva más de siete años intervenida, sin gobierno propio, emprenda un camino de renovación.
La decisión fue comunicada durante una reunión celebrada en Roma el pasado 14 de septiembre entre los delegados pontificios de las ramas masculina y femenina de la congregación, los superiores provinciales de ambos institutos y representantes del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, pero fue hecha pública el martes 29 de septiembre; también figuraba en la página web del IVE desde el jueves pasado.
Según el comunicado difundido por el Vaticano, tanto el Tribunal Penal Especial de primera instancia como el Tribunal de Apelación, constituidos por la autoridad competente de la Iglesia, "alcanzaron la certeza moral sobre la responsabilidad del P. Carlos Miguel Buela, fundador de los dos Institutos, por la comisión de un delito contra el sexto mandamiento, perpetrado con violencia contra varias personas", de conformidad con el canon 1395 § 2 del Código de Derecho Canónico.
La nota vaticana subraya que esta clarificación pretende "restablecer la verdad como un acto de justicia hacia aquellas personas que se vieron perjudicadas por el comportamiento" del fundador.
El comunicado enmarca esta decisión en el proceso de renovación que atraviesan actualmente tanto el Instituto del Verbo Encarnado como las Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará, ambas instituciones bajo intervención de la Santa Sede.
En este contexto, se destaca la necesidad de avanzar en un "camino de relectura del carisma y de revisión, renovación y purificación de la espiritualidad, de la formación y del apostolado propios de cada Instituto, distinguiendo entre el don del Espíritu concedido para la edificación de la Iglesia y las limitaciones o actuaciones personales del fundador".
En otras palabras, el objetivo es diferenciar el carisma recibido para el servicio de la Iglesia de las limitaciones y actuaciones personales del sacerdote Buela, cuya figura ha estado durante décadas rodeada de denuncias por abusos sexuales, manipulación y graves deficiencias en el gobierno interno de la congregación.
Fuente aciprensa.com
wdm.
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