Miles de franceses protestan contra el aumento del costo de vida

La capital francesa y varias de las principales ciudades del país vivieron una jornada de multitudinarias protestas y graves disturbios contra el encarecimiento del costo de la vida y la pérdida de poder adquisitivo, a unos seis meses de las elecciones presidenciales. 
Las movilizaciones derivaron en violentos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y causaron importantes destrozos en edificios públicos, comercios y mobiliario urbano. 
Según los organizadores citados por la agencia AFP, las manifestaciones reunieron a unas 800.000 personas en todo el país, mientras que el Ministerio del Interior cifró la participación en 550.000, además las autoridades informaron de la detención de 400 personas en distintos puntos de Francia. 
En París, la emblemática plaza de la República se convirtió en uno de los principales focos de tensión. 
La Policía empleó gases lacrimógenos y camiones lanzaagua para dispersar marchas y concentraciones no autorizadas, y detuvo a 133 personas; asimismo, la Jefatura de Policía de París denunció que un grupo de cerca de un centenar de manifestantes atacó con objetos la sede de la cadena de televisión CNews. 
Las protestas también se extendieron a varias ciudades. 
En Marsella y Lille, grupos de manifestantes irrumpieron brevemente en las sedes de los ayuntamientos y causaron importantes daños materiales, por su parte, Lyon, Burdeos, Limoges y Grenoble registraron incendios provocados, barricadas y saqueos de establecimientos comerciales. 
Las movilizaciones se producen en un contexto de creciente tensión social en Francia, marcado por el encarecimiento de los combustibles y la pérdida de poder adquisitivo. 
La situación evoca el movimiento de los "chalecos amarillos", que sacudió el país en 2018 y 2019 en rechazo al aumento de los impuestos sobre los carburantes y al encarecimiento del coste de la vida. 
Ante esta situación, el presidente francés, Emmanuel Macron, llamó a rechazar la violencia y afirmó que esta "no tiene cabida" en el país, asimismo, instó a hacer frente a quienes calificó de "sembradores del caos". 
Por su parte, el primer ministro, Sébastien Lecornu, afirmó que las fuerzas policiales se habían enfrentado a una violencia "extremadamente intensa. 
En paralelo, varios sindicatos han convocado manifestaciones y huelgas para el próximo 5 de noviembre con el objetivo de exigir mejoras salariales y en los servicios públicos, en medio de las movilizaciones motivadas por la situación económica y social. 
Fuente: sana.sy/es 
wdm.

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