Tras detenciones catalogadas de "caso aislado", el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, acusó a sus opositores árabes israelíes de intentar "robar las elecciones".
Su partido Likud se encuentra segundo en las encuestas, codo a codo con el del partido liberal Yashar!, de su principal rival, el centrista Gadi Eisenkot, un político novato y ex jefe militar, los analistas consideran que los partidos musulmanes podrían ser clave para formar Gobierno.
Eisenkot al emitir su voto junto a su mujer, Hana, en un colegio electoral de la ciudad de Herzliya, al norte de Tel Aviv manifestó en un mensaje en hebreo a pie de urna: "Les pido a todos que salgan, que voten, que cumplan con su deber cívico; solo una victoria amplia y significativa sobre el Likud enviará a Netanyahu a casa, les pido a todos que lo hagan.
Por su parte, Netanyahu, animando a que "nadie se quede en casa" expresó: "Miren, están advertidos. Los índices de participación en el sector árabe del sur, sin ir más lejos, son más altos que en el sector judío. Tienen que salir a votar".
El premier israelí añadió: "Lo que está en juego, lo que está en la balanza, es la preservación de nuestro Estado judío: un gobierno de derechas fuerte liderado por el Likud junto con todos nuestros socios, o un gobierno de izquierdas, con partidos árabes, que acabará con el Estado de Israel".
Después de que la Policía detuviera en el Néguev (sur) a "tres altos funcionarios" sospechosos de haber intentado comprar votos para el partido islamista Raam, Netanyahu envió también a los votantes un videomensaje en el que acusaba a la izquierda y a los partidos árabes israelíes de intentar "robar las elecciones".
Sin embargo, las autoridades electorales señalaron que esas personas fueron arrestadas cerca de sus hogares y "aún no habían llegado a los centros de votación".
Fuente: dw.com
wdm.
0 Comentarios