En helicópteros o en vehículos todo terreno, las autoridades de Panamá intensificaron el domingo el envío de ayuda humanitaria a las zonas afectadas por un potente terremoto que provocó daños severos en infraestructuras, mientras cientos de personas siguen sin poder regresar a sus casas.
Las comunidades siniestradas, algunas de ellas en lugares remotos y otras con los accesos limitados por daños en puentes y carreteras, comenzaron a recibir agua, comida, tiendas de campaña y otros enseres básicos, dos días después del terremoto de magnitud 7,7º que afectó al centro del país.
Jennifer Muñoz, desde la localidad de Soná, a unos 300 kilómetros por carretera al suroeste de Ciudad de Panamá, afirmó a la AFP: "No habíamos recibido ayuda hasta hoy, que nos trajeron agua, arroz, porotos, lentejas, refrescos".
Fuente: dw.com
wdm.
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