El titular del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), Ricardo Pignanelli, realizó un duro diagnóstico sobre el rumbo del sector industrial y alertó por el impacto de la salida de Stellantis, que opera en el país con las marcas Renault y FIAT.
El dirigente gremial cuestionó la apertura comercial del Gobierno de Javier Milei y exigió una estrategia estatal que contemple el desarrollo productivo y la agregación de valor en el país.
Para el titular del SMATA, el deterioro actual de las fábricas responde a un esquema de desmantelamiento programado por el Ejecutivo nacional: "El industricidio que está produciendo este gobierno es mayor al de Macri, que ya es mucho decir".
Asimismo, criticó la falta de interlocución del Poder Ejecutivo frente a la caída del aparato productivo: "Es un tema que pareciera no importarle al Gobierno todo el desarrollo industrial; es más, le dicen ‘reconviértanse'".
Uno de los puntos más críticos señalados por el líder del gremio de mecánicos recae sobre la situación de las grandes terminales automotrices y el riesgo latente de desinversión por parte del grupo Stellantis, conglomerado que opera las plantas de El Palomar (Buenos Aires) y Ferreyra (Córdoba).
Pignanelli señaló: "Que se vaya una fábrica, que fue una de las primeras que vino, te duele, te duele mucho", además destacó la alta calificación de la mano de obra local y el esfuerzo sindical para acordar esquemas de flexibilidad y actualización tecnológica.
La preocupación de la conducción sindical responde a los recientes dichos de Herlander Zola, presidente de Stellantis Sudamérica, quien desde San Pablo abrió la puerta a reestructuraciones drásticas debido a la caída de ventas de Peugeot, los costos laborales medidos en dólares frente a Brasil y la masiva irrupción de vehículos importados beneficiados por la apertura de mercados.
Aunque el titular de la filial local, Martín Zuppi, intentó llevar tranquilidad confirmando la producción prevista para 2026 y 2027 en El Palomar, Zola reconoció abiertamente que "dependiendo del mercado, de las reglas y de la competitividad de los productos, podemos migrar de una a otra, mantener las dos, cerrar una y mantener la otra o cerrar las dos".
Frente a esta coyuntura, Pignanelli puso el foco en la parálisis de las pymes autopartistas y el desplome del uso de la capacidad instalada en las terminales, advirtiendo que algunas fábricas operan en niveles del 30% al 40%.
El dirigente sindical afirmó que "Las pymes se vienen cayendo, las autopartistas se vienen cayendo. Ahí empieza la tristeza que tiene el pueblo hoy" y señaló que la falta de acuerdos bilaterales de comercio frena la exportación de vehículos de alta gama hechos en el país.
Fuente: mundogremial.com
wdm.
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