La victoria del Partido Demócrata en las elecciones de Estados Unidos generó repercusiones inmediatas en la política argentina, especialmente entre dirigentes opositores que interpretaron el resultado como una derrota de Donald Trump y de los movimientos identificados con la derecha global.
Uno de los pronunciamientos más enfáticos fue el del diputado nacional Esteban Paulón, quien consideró que el triunfo demócrata representa “el inicio del fin de la era de la prepotencia trumpista y de la extrema derecha”.
En una extensa publicación, el legislador sostuvo que el pueblo estadounidense envió un mensaje contundente al rechazar políticas que, a su juicio, fomentaron conflictos internacionales, desigualdad social, racismo y discriminación.
Paulón resumió: “NO TODO VALE”, para luego enumerar una serie de cuestionamientos al legado político del expresidente republicano, vinculados a las guerras, la concentración de la riqueza, los discursos de odio y los ataques a las instituciones multilaterales.
En una línea similar se expresó la diputada nacional Lorena Pokoik; la dirigente camporista sostuvo que la derrota del trumpismo “marca un límite a la globalización de la crueldad” y constituye un freno al belicismo y a las políticas de exclusión social.
Asimismo, vinculó el resultado electoral estadounidense con la realidad argentina al señalar que el presidente Javier Milei había subordinado al país a ese esquema político internacional. “Para la Patria Grande vuelve a abrirse el horizonte”, afirmó, y proyectó que en 2027 se podrá derrotar en la Argentina “la política del descarte y la crueldad”.
Por su parte, el diputado de Unión por la Patria Juan Marino celebró el resultado bajo el lema “Perdió el miedo. Perdió Trump”.
En su mensaje destacó especialmente una serie de hechos que calificó de históricos en materia de representación política y diversidad.
Entre ellos mencionó la elección de la primera mujer negra como gobernadora en la historia de Estados Unidos, la primera gobernadora latina de Texas, la primera gobernadora nativa americana, el primer senador abiertamente gay y la primera persona trans y no binaria en acceder a la Legislatura de Georgia.
Por su parte, el diputado Pablo Juliano posteó: “Nada está escrito”, además recordó que “hace dos años EEUU le dio todo a Trump y los apurados de siempre ya lo daban por escrito; anoche los votantes le sacaron el Congreso. No hay ningún plan, no hay ningún orden, ni mesías ni genios locos que puedan más que la voluntad popular. Esa es la verdadera herencia de Occidente. La democracia te sube y, si te equivocás, te baja. Así de simple, así de imperfecta, así de sabia”.
Fuente: parlamentario.com
wdm.
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