
Al menos 33 personas han muerto y otras 70 han resultado heridas en un atentado suicida con coche bomba, seguido por el ataque de hombres armados, contra el cuartel de la policía en Kirkuk, en el norte de Irak.
El terrorista suicida detonó su vehículo frente a la entrada del cuartel y después atacaron dos hombres con chalecos explosivos, armados con AK47 y granadas, pero los guardias lograron acabar con ellos.
La mayor parte de los daños fue causada por la detonación del vehículo, que transportaba una gran cantidad de explosivos, lo que abrió un agujero en la fachada del edificio, destruyó los vehículos cercanos y una sede cercana del Gobierno iraquí.
El ataque a la sede de la policía en Kirkuk no ha sido reivindicado, pero los insurgentes sunitas, incluyendo a Al-Qaeda en Irak, son fuerzas que tratan de desestabilizar al Gobierno.
Fuente: Europapress - La Información
wdm.
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