Un contingente de soldados y policías irrumpieron este martes 20 de enero de 2026, en la sede de la UNRWA en el barrio de Sheij Jarrah, en el ocupado Jerusalén este y, tras expulsar a los guardias de seguridad, dieron paso a una excavadora, que comenzó a demoler las instalaciones.
En el lugar hay una gran presencia de fuerzas de seguridad israelíes, que tienen acordonada la zona e impiden el acceso de la prensa al complejo.
La agencia de la ONU para los refugiados palestinos denunció rápidamente un "ataque sin precedentes", así lo remarcó el director de la UNRWA en Cisjordania y Jerusalén este, Roland Friedrich, quien resaltó que la demolición "es una violación grave del derecho internacional y de los privilegios e inmunidades de Naciones Unidas".
El portavoz de la UNRWA, Jonathan Fowler, expresó: "Al igual que todos los Estados miembros de la ONU, Israel debe proteger y respetar la inviolabilidad de los locales de la ONU.
Fuente: dw.com
wdm.
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