La primera conferencia del Ministerio de Asuntos Religiosas titulada “Unidad del Discurso Islámico”, comenzó este domingo en Damasco, bajo los auspicios de la Presidencia de la República y el Consejo Supremo de Fatwas.
El encuentro reunió a autoridades religiosas y académicas con el objetivo de subrayar el papel de la religión en la promoción de la coexistencia entre los distintos componentes del pueblo sirio, así como de impulsar un discurso islámico moderado, equilibrado e inclusivo, acorde con las particularidades de la sociedad del país.
Durante la sesión inaugural, el ministro de Dotaciones Religiosas, Muhammad Abu al-Khair Shukri, afirmó que es necesario “restaurar la unidad del discurso islámico en Siria mediante la formulación de una carta integral que integre el espectro de la identidad religiosa islámica y oriente la labor religiosa frente a los desafíos actuales”.
El ministro subrayó que la unidad del discurso no implica eliminar la diversidad ni las distintas corrientes académicas, sino gestionar esa pluralidad bajo una autoridad religiosa unificadora, con la convicción de que los elementos que unen a la nación son mayores que aquellos que la dividen.
Por su parte, el asesor presidencial para Asuntos Religiosos, Abdul Rahim Atoun, señaló que la responsabilidad de unificar el discurso islámico es colectiva y recae en el Estado, las instituciones y los grupos religiosos y, según indicó, este proceso requiere “sinceridad de intención, objetividad académica y una verdadera colaboración que priorice el bien común por encima de intereses particulares”.
Atoun destacó además la importancia de incorporar proyectos de divulgación dentro de un marco diseñado y patrocinado por el Estado, sin comprometer su independencia académica. “La independencia académica es una garantía, y la integración en el proyecto estatal es una garantía de unidad”.
En la misma línea, el jeque Muhammad Naeem Arqsousi, miembro del Consejo Supremo de Fatwas, sostuvo que el objetivo central de la conferencia es consolidar la unidad y fortalecer la cohesión nacional. A su juicio, la unidad de palabra constituye una fuente de fortaleza y resiliencia para la nación, además de contribuir a la construcción de su civilización.
Fuente: sana.sy/es
wdm.
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