La Policía Federal brasileña abrió una investigación sobre el presunto robo de material biológico ocurrido dentro de la Universidad de Campinas (Unicamp), en el estado de San Pablo.
Entre los virus sustraídos hay muestras de H1N1 y H3N2, considerados peligrosos porque son responsables de la gripe de tipo A y porque pueden causar pandemias, como ocurrió en el caso del H1N1 en 2009.
Según el sitio de noticias G1, el material sustraído, que también incluía otros virus, humanos y porcinos, estaba almacenado en el Laboratorio de Virología y Biotecnología Aplicada del Instituto de Biología de la Unicamp.
Se trata de un área clasificada con nivel de bioseguridad 3 (BSL-3), de un total de 4 niveles, es decir, un ambiente biológico de alta contención sujeto a rigurosos protocolos de seguridad; actualmente, representa el nivel más alto posible en Brasil para el estudio en laboratorio de agentes infecciosos como virus y bacterias.
La clase de riesgo 3 se define como aquella en la que un agente infeccioso presenta un alto riesgo para el individuo, pero un riesgo moderado para la comunidad.
Se trata de agentes que pueden causar enfermedades graves o mortales, se transmiten principalmente por vía aérea y pueden difundirse en la comunidad, aunque existan medidas de prevención y tratamiento, entre los ejemplos se encuentran el Bacillus anthracis, que causa el ántrax y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), que puede llevar al SIDA.
La desaparición fue descubierta el pasado 13 de febrero por un investigador que tenía acceso al área de almacenamiento.
El lunes, la Policía Federal arrestó en flagrancia a la profesora argentina Soledad Palameta Miller, de 36 años, coordinadora del laboratorio de Virología y Biotecnología de los Alimentos de la Unicamp. Está acusada de robo, fraude procesal y transporte irregular de material genéticamente modificado, sin autorización y en violación de las normativas establecidas por la Comisión Nacional Técnica de Bioseguridad (CTNBio) y por los organismos y entidades de registro e inspección.
El material fue transportado desde el laboratorio BSL-3 hasta la Facultad de Ingeniería de los Alimentos.
La Policía Federal confirmó que, afortunadamente, no hubo contaminación externa, que los virus permanecieron dentro de la universidad y que fueron recuperados.
Los agentes encontraron muestras virales en otros laboratorios de la Unicamp, parte del material estaba almacenado en congeladores y parte había sido arrojada en contenedores de basura con signos de manipulación.
Palameta Miller fue posteriormente puesta en libertad provisional con la prohibición de acceder a la universidad y de salir de Brasil sin autorización judicial.
La mujer obtuvo una licenciatura en Biotecnología en la Universidad Nacional de Rosario, en Argentina, y un doctorado en Ciencias en el área de Productos Farmacéuticos, Medicamentos y Dispositivos Médicos en la Unicamp, también trabajó en el Centro Nacional de Investigación en Energía y Materiales (CNPEM), desarrollando proyectos en el campo de la ingeniería de vectores virales, la inmunomodulación y los anticuerpos monoclonales destinados a la terapia del cáncer.
Su defensa declaró a través de un comunicado que, debido al secreto de sumario emitido por el noveno Juzgado Federal de Campinas, no comentará lo sucedido. "Dando prioridad a la seguridad jurídica y a la confidencialidad de los actos procesales, limitaremos nuestras declaraciones al ámbito judicial, en respeto del debido proceso".
Según el diario O Estado de São Paulo, la Policía Federal también está investigando si el marido de la argentina, Michael Edward Miller, veterinario, está implicado en el robo; la pareja es propietaria de Agrotrix, una empresa que produce virus transgénicos.
En una declaración publicada en el sitio web de la universidad, la administración de la Unicamp afirmó que colabora con las investigaciones de la Policía Federal y que ha iniciado una investigación interna para esclarecer el caso.
En la nota se indica que "La universidad permanece a disposición de las autoridades competentes para ayudar a esclarecer las circunstancias en que ocurrieron los hechos. Los detalles del caso se mantendrán reservados para no comprometer el desarrollo de las investigaciones", también el Ministerio de Agricultura, que recibió el material sustraído y posteriormente recuperado, impuso secreto sobre la información relativa a su contenido.
Según el fundador y ex presidente de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (ANVISA), Gonzalo Vecina Neto, médico especializado en salud pública, lo ocurrido "es muy grave".
Vecina Neto declaró al canal televisivo Band que "La sustracción de muestras de un laboratorio de nivel de bioseguridad 3 (BSL-3) representa un riesgo crítico para la salud, ya que implica la manipulación de material genético cuyas consecuencias para la población y para quienes lo manejan son desconocidas".
Según el experto, la violación de los estándares de seguridad es inaceptable porque las muestras robadas presentan un alto potencial de transmisión y gravedad, incluyendo virus aviares que, en raros casos, pueden infectar al ser humano.
Lo ocurrido en estos días reavivó en Brasil el debate sobre la seguridad de sitios sensibles, desde los laboratorios de bioseguridad hasta los sitios de almacenamiento nuclear.
Precisamente en la Universidad de Campinas está en construcción Orion, el primer laboratorio de América Latina BSL-4, con nivel de bioseguridad 4 (el máximo), cuya finalización está prevista para 2027.
Fuente: infobae.com
wdm.
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