El texto, presentado por Arabia Saudí, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait y Catar, alentaba a "coordinar medidas de carácter defensivo y proporcionales a las circunstancias", incluidas escoltas a embarcaciones mercantes y comerciales y pedía a Irán que cesara los ataques contra buques mercantes.
El embajador y representante permanente de Irán ante las Naciones Unidas, Amir Said Iravani, rechazó enérgicamente el borrador de la resolución, calificándolo de fundamentalmente defectuoso y con motivaciones políticas y afirmó que la resolución “presenta de forma injustificada y engañosa las medidas legítimas de Irán... como amenazas a la paz y la seguridad internacionales”.
Iravani hizo hincapié en que las acciones de Irán en el estrecho de Ormuz se enmarcan en su “derecho inherente a la legítima defensa de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas”, rechazando las afirmaciones de que Teherán sea responsable de desestabilizar la seguridad marítima.
También criticó la forma en que se redactó la resolución, argumentando que ignoraba el contexto más amplio del conflicto, incluidas las recientes acciones militares dirigidas contra Irán.
El embajador de Rusia ante las Naciones Unidas, Vassily Nebenzia, emitió una de las advertencias más enérgicas durante la sesión, defendiendo el veto de Moscú y afirmó que el proyecto de resolución ha otorgado, en la práctica, “carta blanca para la continuación de la agresión”, en referencia a Estados Unidos y sus aliados.
Nebenzia criticó el texto por presentar una visión parcial de la crisis, afirmando que “no refleja la situación real” y que no reconoce la secuencia de acontecimientos que condujeron a la escalada actual, también advirtió que en resoluciones anteriores del Consejo de Seguridad se había utilizado un lenguaje similar para justificar intervenciones militares, haciendo referencia a precedentes como el de Libia.
Por su parte, el embajador de China ante la ONU, Fu Cong, también rechazó enérgicamente el borrador, advirtiendo que su aprobación podría exacerbar aún más la situación y aseveró que la resolución era “altamente susceptible de ser malinterpretada o incluso de ser objeto de abuso”.
Fu añadió que aprobar la resolución “enviaría un mensaje equivocado y tendría consecuencias graves, muy graves”, haciendo hincapié en el riesgo de agravar el conflicto en lugar de resolverlo.
Además China pidió una desescalada y la reanudación de los esfuerzos diplomáticos, argumentando que el borrador no abordaba las causas profundas de la crisis.
Finalmente, el proyecto de resolución del Consejo de Seguridad recibió 11 votos a favor, dos en contra, China y Rusia y dos abstenciones: las de Pakistán y Colombia.
Fuente: actualidad.rt.com - HispanTV
wdm.
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