El gobierno de Tel Aviv anunció que los dos activistas de la Flotilla Global, a quienes había detenido y se había negado a liberar tras un ataque a 600 millas náuticas de Gaza y a pocas millas de la costa de aguas territoriales griegas, fueron trasladados a Israel.
El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí declaró que los activistas estaban presuntamente vinculados a la Conferencia Popular Palestina en el Extranjero, una organización que afirma tener conexiones con Hamás.
El comunicado señalaba que Saif Abu Kishk y Thiago Avila, que fueron detenidos y no liberados de la Flotilla Global Sumud, fueron trasladados a Israel y recibirán visitas consulares de representantes de sus respectivos países.
Previamente, el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí había declarado que los dos activistas serían trasladados a Israel para ser interrogados.
El Centro Adalah para el Derecho de las Minorías Árabes declaró que sus abogados se reunieron con los activistas detenidos Thiago Avila y Seyf Abu Kishk en la prisión de Shikma.
El comunicado emitido afirma que los activistas fueron sometidos a violencia física y mantenidos en posiciones de estrés durante largos períodos mientras estaban en el mar mientras eran trasladados a Israel y que después de estar detenidos durante más de dos días, llegaron a la prisión de Shikma en Ashkelon (Askalan).
La nota indica que Ávila fue sometida a una violencia extrema tras ser detenida por el ejército israelí, incluyendo ser arrastrada boca abajo por el suelo y brutalmente golpeada; asimismo, indicaba que la activista presentaba hematomas visibles en el rostro y alrededor del ojo izquierdo, y que tenía movilidad reducida y un dolor intenso en la mano.
También agrega que Ávila estuvo recluida en régimen de aislamiento con los ojos vendados durante más de dos días, que actualmente se encuentra encarcelada en una celda sin ventanas, siendo interrogada por el servicio de inteligencia israelí Shin-Bet (Shabak) y que también será interrogada por el servicio de inteligencia exterior Mossad por supuestos vínculos con una organización terrorista, también se informó que las autoridades israelíes rechazaron la solicitud de información de los abogados de Adalah sobre las acusaciones.
El comunicado agrega que el activista Abu Kishk también sufrió violencia física, con hematomas en la cara y las manos, fue interrogado por el Shin Bet (fuerzas de seguridad israelíes), además añade que Ávila y Kishk habían iniciado una huelga de hambre en una prisión israelí e indica que la audiencia relativa a la prórroga de los períodos de detención de los dos activistas se celebrará este domingo 3 de mayo a las 09:30 en el Tribunal de Primera Instancia de Ashkelon.
Adalah afirmó que el trato dado por Israel a los activistas constituía una grave violación del derecho internacional y que el interrogatorio era ilegal, exigiendo su liberación.
Fuente: aa.com.tr
wdm.
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