Las autoridades sirias intensificaron las medidas de respuesta ante la crecida del río Éufrates, que continúa afectando zonas ribereñas de las provincias de Raqa y Deir Ezzor, donde se registraron inundaciones de tierras agrícolas, daños en viviendas y desplazamientos preventivos de familias.
La Dirección de Agricultura de Raqa informó que alrededor de 150 hectáreas de terrenos agrícolas quedaron inundados en la aldea de Al-Mahoukiya, situada en el oeste de la provincia, como consecuencia del aumento del caudal del río Éufrates.
El director de la oficina de prensa de la institución, Saleh Al-Hajj, explicó que las inundaciones también alcanzaron partes de la zona residencial de la localidad y afectaron varias viviendas.
Según el funcionario, los propios habitantes comenzaron a construir barreras de tierra para impedir que el agua alcance otras casas, al tiempo que solicitaron apoyo del comité de emergencia y de las autoridades competentes para reforzar las obras de protección.
Las autoridades locales mantienen un monitoreo permanente de la situación sobre el terreno en coordinación con equipos de emergencia y organismos de servicios para evaluar los daños y reducir el impacto de las inundaciones sobre la población y sus bienes.
En respuesta a la emergencia, la Dirección de Asuntos Religiosos de Raqa anunció la apertura de todas las mezquitas de la provincia para recibir a las personas afectadas por las inundaciones y brindarles refugio temporal.
La institución indicó que trabaja para proporcionar diversas formas de asistencia y apoyo a las familias damnificadas, en medio de las medidas preventivas adoptadas por las autoridades ante la subida de los niveles del agua.
En la vecina provincia de Deir Ezzor, el Comité de Respuesta a Emergencias continúa aplicando medidas urgentes para proteger a la población de las zonas más vulnerables a las inundaciones.
Según un comunicado difundido por el Ministerio de Administración Local y Medio Ambiente, las prioridades incluyen la evacuación de áreas bajas, la suspensión de los servicios de transbordadores fluviales, el refuerzo de puentes, la protección de estaciones de agua y la preparación de equipos de rescate, ambulancias y refugios.
El comité instó además a la población a mantenerse alejada de las riberas del río, evitar cruces inseguros y prohibir que los niños naden o se acerquen a las zonas afectadas por la crecida.
Como parte de las medidas preventivas, equipos del Ministerio de Gestión de Emergencias y Desastres comenzaron la construcción de un dique de tierra en la aldea de Marat, en el este de Deir Ezzor.
La Defensa Civil Siria explicó que el objetivo de la obra es impedir que las aguas del Éufrates alcancen viviendas y tierras agrícolas situadas en zonas bajas, reduciendo así el riesgo de nuevas inundaciones.
Las autoridades informaron que unas 2.400 familias han resultado afectadas hasta ahora por la crecida del río en Deir Ezzor, mientras continúan las operaciones de emergencia, evacuación y protección de infraestructuras en las áreas más expuestas.
Fuente: sana.sy/es
wdm.
0 Comentarios