En este 7 de junio, al cumplirse 216 años de la fundación de la Gazeta de Buenos Ayres por Mariano Moreno, el Sindicato de Trabajadores de Prensa de la Provincia del Chaco hace llegar un fuerte abrazo a cada compañero y compañera periodista. Sin embargo, hoy no es un día de celebración plena, sino de profunda reflexión y resistencia.
Nuestra profesión atraviesa uno de los momentos más oscuros de la historia democrática. El periodismo no es solo un oficio; es el puente necesario para que el pueblo ejerza su derecho humano al acceso a la información. Sin periodistas libres, la sociedad queda a oscuras, y ese es precisamente el escenario que parecen buscar quienes nos gobiernan.
Desde este sindicato denunciamos el ataque sistemático a la Libertad de Expresión llevado adelante tanto por el Presidente Javier Milei como por el Gobernador Leandro Zdero. Este asedio se manifiesta de múltiples formas. Desde los despidos en medios públicos y la búsqueda de disciplinamiento editorial mediante el manejo discrecional de la pauta oficial, hasta el enriquecimiento de un puñado de empresarios de la comunicación en claro detrimento de la mayoría de los trabajadores.
La gravedad de la situación alcanza niveles alarmantes con la persecución y encarcelamiento de quienes solo buscan preguntar, como el reciente y repudiable caso de nuestro compañero Fernando Ojeda en el Chaco, hecho denunciado junto a la FATPREN que se suma a una lista global de trabajadores perseguidos por el solo hecho de ejercer su profesión.
La dignidad del periodista está siendo vulnerada por salarios de indigencia que no reflejan la importancia social de nuestra labor. Hoy, las cifras hablan por sí solas del desprecio hacia nuestro trabajo.
Un trabajador que recién se inicia percibe apenas $439.230.
Un redactor de categoría 6 cobra $672.133.
Un Jefe de Sección ni siquiera alcanza los $750.000.
Mientras el costo de vida se dispara, nuestros salarios permanecen estancados en la miseria, obligando a muchos compañeros a sostener dos o tres empleos para sobrevivir, restringiendo su alimentación diaria y viendo afectada su salud física y mental. El sector empresario es consciente de esta realidad y es cómplice de este deterioro.
Hacemos un llamado a la sociedad chaqueña a acompañarnos en esta lucha. Reivindicamos nuestra labor como garantes de la verdad y el control del poder. No permitiremos que el silencio se imponga ni que la precariedad apague la voz de quienes tienen el deber de informar.
SINDICATO DE TRABAJADORES DE PRENSA DE LA PROVINCIA DEL CHACO
Unidos por la Libertad de Expresión y salarios dignos.
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