
El Tren de alta velocidad que unirá Buenos Aires con Rosario y Córdoba, y que demandará un mínimo de cuatro años de construcción, obligó al Ejecutivo a tomar una deuda por 3.900 millones de dólares, que estará garantizada por la emisión de títulos públicos. A pesar de las fuertes críticas que generó el proyecto, el gobierno de Cristina Kirchner decidió seguir adelante y logró, así, poder hacerse del dinero suficiente para llevarlo a cabo. Un dato: el monto total que demandará la obra es la mitad de lo que anualmente aporta el campo a través de las retenciones a la soja. Tanto la empresa que logró la adjudicación de las obras (Alston) como el banco que prestará el dinero (Natixis) son de origen francés. De ahí que el otorgamiento del préstamo se hiciera público un día antes que la presidente comenzara su gira por el país europeo, donde se entrevistará con su par, Nicolas Sarkozy.
wdm.
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