El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) convocó el miércoles, a solicitud de Francia, una reunión de emergencia sobre el Líbano, la segunda de su tipo en menos de una semana, en la que el secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que "se está desatando el infierno" en ese país.
En sus declaraciones, Guterres instó al CSNU a "trabajar en sintonía" para poner fin a la escalada de violencia entre las fuerzas israelíes y los milicianos del grupo chií Hizbulá a lo largo de la Línea Azul, una zona de distensión en el sur del Líbano e insistió en que Hizbulá e Israel deben alejarse del borde de una guerra regional potencialmente catastrófica.
El jefe de la ONU agregó que ahora está en proceso un desplazamiento masivo de civiles desde el sur y este del Líbano hacia la capital del país, Beirut, mientras que los israelíes han sufrido repetidos ataques de Hizbulá con más de 8.300 cohetes, drones y misiles de calibre cada vez más alto contra objetivos militares y zonas residenciales.
Guterres hizo el llamamiento a ambas partes para que respeten la soberanía libanesa y afirmó que el Líbano debe tener pleno control de sus armas en todo el país y remarcó: "Apoyamos todos los esfuerzos para fortalecer las Fuerzas Armadas libanesas".
Por su parte, el ministro de Exteriores egipcio, Badr Ahmed Mohamed Abdelatty, sostuvo que "lo que hemos presenciado durante el último año en Gaza y lo que estamos presenciando ahora en el Líbano es probable que se extienda a otras zonas de la región, si la comunidad internacional no asume su responsabilidad de poner fin a la máquina de muerte y destrucción".
A su turno, el primer ministro libanés, Najib Mikati, manifestó que "están difundiendo el terror y el miedo entre los ciudadanos libaneses (...) No podemos soportar perder otra generación a causa de la guerra".
Además, el canciller iraní, Seyyed Abbas Araghchi, declaró que "la agresión en curso contra el Líbano está alimentada por el fracaso de la comunidad internacional, y en particular del Consejo de Seguridad de la ONU, a la hora de exigir responsabilidades a Israel por los crímenes de guerra y el genocidio en Gaza".
Francia, junto a Estados Unidos, presentó el miércoles una propuesta de alto el fuego de 21 días en el Líbano, en el marco de la diplomacia de la ONU, mientras aumenta el número de muertos por los ataques mortales de Israel.
El ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noel Barrot, explicó que París y Washington proponían un "alto el fuego temporal" de 21 días para permitir las negociaciones.
Mientras que el Consejo de la Liga Árabe advirtió, a nivel de ministros de Exteriores, de las repercusiones de la escalada de "la agresión israelí" contra el Líbano a la luz de los acontecimientos recientes y agregó que dicha agresión podría conducir al estallido de una guerra regional a gran escala y amenazar la seguridad y la estabilidad de toda la región.
Fuente: xinhuanet.com
wdm.
0 Comentarios